Todos mis servicios parten de una misma manera de entender la práctica: escuchar el cuerpo, adaptar la propuesta y respetar el momento en el que estás. Puedes hacerlo a través de una sesión individual, un encuentro puntual o una práctica para realizar a tu ritmo.
Porque a veces el cuerpo necesita parar, no hacer más.
En Yin Yoga las posturas se exploran principalmente desde el suelo y se mantienen durante varios minutos, con tiempo para observar sensaciones y encontrar una forma de estar en ellas que tenga sentido para tu cuerpo. La sesión se adapta a ti utilizando variaciones y apoyos cuando sean necesarios. Puede ser una buena opción si llevas un tiempo agotada, buscas una práctica menos dinámica o quieres descubrir Yin Yoga con acompañamiento individual.
Adaptada para acompañarte durante o después de un proceso oncológico.
Es una práctica diseñada específicamente para acompañar lo que el cuerpo vive cuando pasa por un proceso de cáncer y lo que queda posteriormente. La desconexión del cuerpo, el miedo a moverse, la cicatriz emocional. Combinamos la tradición del yoga con prácticas de movilidad, explorando el cuerpo desde la escucha propia y la conexión con las sensaciones presentes. Antes de la primera sesión recibirás un breve formulario para que pueda adaptar la práctica a tu historial y a lo que necesitas hoy.
Esta sesión es para ti si estás en tratamiento oncológico activo o en remisión, si terminaste el tratamiento pero sientes que algo en ti no ha vuelto del todo, si tienes miedo a mover el cuerpo después de la operación o tratamiento.
Sesiones pensadas para crear un entorno de seguridad emocional y corporal.
En Yoga sensible al trauma utilizamos un lenguaje invitacional y ofrecemos diferentes opciones para que puedas decidir cómo participar en la práctica.
No hay posturas obligatorias ni ajustes físicos. La propuesta busca favorecer la autonomía y ofrecer oportunidades de explorar sensaciones y movimiento desde tus propias elecciones. Es una práctica que respeta cómo el sistema nervioso responde cuando el cuerpo ha vivido experiencias difíciles. Es un complemento natural al trabajo terapéutico, no lo sustituye, lo acompaña.
Puede ser una opción si si has vivido experiencias traumáticas, si tienes ansiedad o hipervigilancia y el ejercicio intenso no te ayuda, si quieres una práctica que respete tu ritmo sin presionarte o si tu terapeuta te ha recomendado integrar trabajo corporal.
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Para aterrizar después del verano
Septiembre llega cargado de listas, de obligaciones, de la presión de empezar bien. Este taller es justo lo contrario, un espacio para volver despacio, para escuchar qué necesita el cuerpo antes de ponerse en marcha. A través de Yin Yoga y prácticas somáticas, trabajamos la transición del verano al otoño desde el cuerpo.
Cuando el cuerpo también necesita soltar
Los árboles en otoño sueltan, pero nosotras solemos hacer lo contrario. Cuando el cansancio llega, el cuerpo pide otro ritmo. En esta sesión exploramos el otoño desde el cuerpo. Qué estás cargando que ya no necesitas; qué pide el cuerpo cuando el año empieza a cerrarse. Una práctica de Yin Yoga para aprender a soltar.
Para quienes siempre están para los demás y casi nunca para ellas.
Cuando gran parte de tu atención está puesta en cuidar a otra persona, encontrar un espacio propio no siempre resulta fácil. Esta sesión son 90 minutos para parar, respirar, para que tu cuerpo reciba en lugar de dar. Sesión de Yin Yoga y Yoga sensible al trauma.
Programa de 4 semanas para recuperar la relación con tu cuerpo
El trauma no siempre tiene cara de trauma. Puede ser tensión en el cuerpo, la mente que no consigue descansar, la sensación de estar pero no del todo. Este programa es para ti si reconoces eso. Cuatro semanas, cuatro sesiones, un recorrido guiado para volver a tu cuerpo desde la seguridad y sin forzar nada.