¿Cuánto tiempo mantengo las posturas en Yin Yoga?

Si practicas Yin Yoga en casa, quizás te haya surgido esta duda: 

 

¿Cuánto tiempo debo mantener una pose de Yin? 

 

Esta es una pregunta interesante y contestando rápidamente, te diría que lo que te indique tu cuerpo. 

 

Personalmente, en las clases que ofrezco, suelo dejar las posturas entre dos y 5 minutos y, seguramente hayas leído que lo ideal es entre tres y diez minutos como máximo. No obstante, con práctica, se pueden mantener más tiempo, yo misma he estado de forma cómoda en una postura durante más de diez minutos, pero como digo, depende de cada cuerpo. 

 

Hay que tener en cuenta que en la práctica de Yin Yoga no buscamos alineación y tampoco una forma en concreto. Quizás estamos acostumbrados a tener una norma fija en la práctica de yoga e incluso en nuestra vida diaria y, cuando llegamos a Yin, nos extraña que no sea de este modo. Si nos fijamos, todos somos distintos, en cuanto a condiciones físicas, emocionales y espirituales, por esta razón, incluso cuando estoy ofreciendo una clase de Hatha, intento que cada uno escuche qué le indica su cuerpo y no se aferre a la postura “fija”. Creo que lo que deberíamos preguntarnos cuando entramos en asana, en una postura, es en qué momento te encuentras en ese preciso instante, para esa postura en concreto. Y la respuesta tiene que ver con las emociones, con el estilo de vida, la época del año o del día, y la forma en que practicas. 

 

Respecto a las emociones, Yin Yoga tiene la tendencia a generar respuestas emocionales profundas. Cada postura Yin estimula uno o varios de meridianos de Medicina Tradicional China. Cada meridiano tiene una emoción asociada como ira, dolor, preocupación o miedo. Dependiendo de en qué situación te encuentres emocionalmente, habrá una respuesta al practicar y esto puede afectar la capacidad para mantener la pose por mucho tiempo.  

 

Si tenemos en cuenta el estilo de vida que llevamos, puede afectar a la flexibilidad, a qué rigideces encontramos en el cuerpo. En Yin trabajamos con la fascia, una membrana fibrosa de tejido conectivo que envuelve todas las partes internas del cuerpo de la cabeza a los pies. Este tejido lo puedes encontrar inmediatamente debajo de la piel, huesos, músculos, nervios, vasos sanguíneos, órganos y células. El sistema de fascias se caracteriza por una gran capacidad de deslizamiento y desplazamiento. Permiten pequeños movimientos fisiológicos, como el latido del corazón y también movimientos más visibles como la expansión de los pulmones al respirar. Ciertos factores pueden endurecer la fascia, como deshidratación, lesiones, inmovilidad y dieta. Beber mucha agua, moverse con frecuencia y seguir una dieta saludable puede ayudar a mantener la fascia flexible.  

 

El momento del día o época del año, se refiere ni más ni menos que a nuestros ritmos biológicos que, además, están en relación con la naturaleza. Nos sentimos diferente dependiendo de la hora del día o de la noche que sea, de la estación del año, de la climatología y también nuestro cuerpo se sintoniza con las fases de la luna. Todo en la Naturaleza responde a los cambios que acontecen y también nuestra práctica de Yoga puede responder a esos cambios para entrar en armonía con ellos y utilizar su fuerza en nuestro beneficio. En Medicina China estos cambios están contemplados en la Teoría de los Cinco Elementos, en la que cada estación se relaciona con un elemento, una pareja yin/yang de meridianos, un órgano de los sentidos, una emoción, un sabor y un olor. 

 

La forma en que practicas: la forma en que practiques Yin Yoga determinará el momento óptimo para mantener una postura. Puede ser que tu práctica sea intentar ir siempre más allá de tus límites o puede ser que sea la de quedarte siempre en la forma más cómoda posible, adormecido. Cada persona es distinta y el momento también. Al entrar en la postura respira de forma suave y ve sintiendo que estás tranquilo, a medida que pasa el tiempo, o bien tu cuerpo te pedirá que te muevas más profundo en la postura; o bien te dirá que retrocedas o salgas de ella. Así, irás encontrando cuanto tiempo puedes permanecer en la postura. 

 

El Yin Yoga no es cómodo. Su beneficio proviene de permanecer en una zona incómoda. Y a la mayoría de las personas no les gusta sentirse incómodas. Así que es un desafío también para la mente y sus reacciones. 

 

Recuerda que el yoga debería ser un placer, no una obligación.

No hagas de tu práctica un momento estresante. 

 

Un abrazo! y disfruta de tu práctica!

 

 

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